Mapa Conceptual del Capítulo 4 del Libro de Aprendizaje Automático

•April 13, 2010 • Leave a Comment

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Aprendizaje Autómatico

•March 31, 2010 • Leave a Comment

Presentación:

Inteligencia Artificial Avanzada

•March 28, 2010 • Leave a Comment

Ensayo sobre la Película Inteligencia Artificial

Por: Alex Gonzaga


Resumen de la Película

Esta película de Steven Spielberg nos lleva a un futuro lleno de vida artificial, es así que podemos observar diferentes tipos de máquinas inteligentes desenvolviéndose y conviviendo con seres humanos. Cybertronics es una empresa que desarrolla vida artificial inteligente, y pese a contar con grandes productos como por ejemplo el “robot amante” no se sienten satisfechos con su labor, ya que si bien es cierto sus “mecas” se asemejan bastante a la apariencia y comportamiento humanos, no llegan a poseer una de las características que mejor definen a una persona, la capacidad de amar. Es por esto que se trazan el objetivo de crear un robot con sentimientos, de esta forma inicia la  construcción de un niño robot capaz de amar a sus padres, los cuales son también  clientes que adquieren un producto.

David es el resultado del trabajo de Cybertronics; el primer niño robot con la capacidad de emular de forma muy real el amor que siente un niño hacia sus padres. La oportunidad de adquirir a David es ofrecida a Henry, un empleado de Cybertronics que cumple con las características que busca la compañía, con el agregado especial de que la situación familiar de Henry se encuentra atravesando un momento muy complicado debido a que su único hijo, Martin, se encuentra en estado de coma, y tiene pocas posibilidades de salir bien librado; de esta forma Henry se convierte en el candidato ideal para hacerse de David.

David es llevado a casa por Henry, donde se lo muestra a su esposa Mónica quien en un principio tiene una reacción mezcla de miedo y escepticismo, pero luego va conociendo al androide y se encariña con él a tal grado que decide quedarse con él; de esta forma David pasa a formar parte de la familia.

Todo iba de maravilla para David hasta que sucedió algo que cambiaría todo. Martin había salido de su coma y estaba de vuelta en casa.

Con el regreso de Martin empezaron a suceder muchas cosas que poco a poco iban a desembocar en que Mónica tomara la drástica decisión de deshacerse del pequeño androide.

Una vez ya solo en el mundo y sin conocer cómo funcionan las cosas David emprende la búsqueda del Hada Azul, sugestionado por el cuento Pinocho que una vez Mónica le narró, y movido por el deseo de que esta Hada Azul lo convierta en un niño de verdad para de esta forma poder volver a casa y ser amado por sus padres.

En su camino conoce a Gigoló Joe, un robot amante que por cosas de la vida está huyendo de la justicia. Juntos emprenden una aventura en busca del Hada Azul.

Después de pasar por muchas cosas David encuentra en un parque de diversiones una efigie del Hada Azul y creyendo que en realidad había encontrado lo que tanto había buscado se queda suplicándole que lo convirtiera en un niño de verdad, de esta forma pasan muchísimos años, y durante todo ese tiempo David nunca dejó de suplicarle al Hada Azul, hasta que eventualmente dejó de funcionar.

Luego de muchos años aparecen unos alienígenas y encuentran a David, la raza humana ya había desaparecido. Estos extraterrestres reparan a David y lo lleven con ellos para en cierta forma estudiarlo. A petición de David los extraterrestres clonan a Mónica y aunque este clon solo vive un día, David es muy feliz de tener a su mamá junto a él, es así que durante todo el día Mónica y David hicieron muchas cosas juntos y David fue muy Feliz.

El debate moral entre lo correcto y lo incorrecto.

En esta película nos encontramos con una discusión moral en cuanto a los límites hasta los que puede llegar la IA, se plantean cosas como si estará bien realizar robots tan parecidos a los humanos, si estará bien darles sentimientos o la responsabilidad que tendrían los clientes que adquieren un “meca” hacia el mismo.

Desde mi punto de vista puedo decir que estoy bastante a favor de los avances tecnológicos, y me parece muy interesante el tema de la Inteligencia Artificial, no obstante considero que existen muchos factores externos que se deben tomar en cuenta a la hora de fabricar vida artificial inteligente; factores como la responsabilidad de los clientes hacia los productos, o las consideraciones éticas del caso.

Con respecto a la parte que aborda el tratar de darle sentimientos a las máquinas, primeramente creo que ningún robot puede remplazar a una persona, por mejor diseño que tenga y por más que pueda hasta confundirse con un humano un robot es solo una máquina y actúa de acuerdo a como fue programado y diseñado. Además debo decir que el llevar la IA a ese punto de desarrollo tiene sus pros y sus contras, por ejemplo tal como en la película una pareja de esposos que desean adoptar un niño, aunque lo preferible sería que adopten un niño real puede haber casos extremos en los que esta alternativa sea la única, un factor en contra puede ser en cambio que la sociedad se irá acostumbrando a este tema y llegará un día en que estemos rodeados de robots a tal grado que no podremos saber si el que está al lado es humano o robot.

Este es un tema bastante amplio y debe analizarse de forma profunda a fin de realizar avances con propósito. A mi forma de ver, la IA tiene que tener límites, y nunca hacer a un lado la parte ética y moral.

Max Poppe negó tener líos con Sonia Jaramillo

•November 17, 2009 • Leave a Comment

LEAD:

Quién?

Max Poppe, hermano paterno de Claudia Poppe

Qué?

Realizó su declaración

Cómo?

Gracias a la gestión de su abogado Julio Roca dijo no haber tenido

problemas con Sonia Jaramillo.

Cuándo?

Jueves, 09 de octubre del 2009 – 10 : 30 de la mañana

Dónde?

En la fiscalía

Max Poppe, hermano paterno de Claudia Poppe, quien fue exterminada junto a su madre declaró ayer en la fiscalía.

PERIODISMO DIGITAL – TAREA SOBRE LAS 10 NOTICIAS

•November 4, 2009 • Leave a Comment

1. Memorias de un pasado mejor, antagonismo a un presente irresoluto.

La inseguridad de hoy en día tiene a la ciudadanía claramente a la defensiva, ya no se puede estar tranquilo como en épocas pasadas.


2. Nueva Edición, ¿se puede señor Presidente?

El Gobierno, entre corruptelas y mediocridades, arrastra en su desgracia a todos aquellos funcionarios de prensa que tratan de levantar la imagen oficial.


3. La OEA: sería divertida si funcionara en otro continente.

Fidel y Raúl Castro se niegan a aceptar la invitación que les ha extendido la OEA para reingresar a ella.


4. Hágase rico sin mayor esfuerzo – Mi iluso amigo Franklin.

Sweepstake, así se llamaba la empresa que convenció a mi amigo de que sería rico. A la final gastó casi 2000 en cosas irrisorias. ¿Los millones? No lo sé.


5. Una Latina a la Corte Suprema De Los Estados Unidos.

Las actitudes gringas hacia la militancia partidista y la raza han cambiado profundamente. Así lo demuestra la nominación de Sonia Sotomayor hecha por Barack Obama.


6. Gamoneda: inoportunas declaraciones sobre Mario Benedetti.

Controversiales declaraciones de Antonio Gamoneda sobre el fallecido poeta uruguayo Mario Benedetti durante la rueda de prensa de presentación de su último libro.


7. Entre Líderes y Líderes

Discursos efectuados por el presidente Obama y un líder religioso en La Universidad De El Cairo.


8. ¿Bautismos y Primeras Comuniones civiles? Estamos todos locos

La sola idea de llevar a cabo entes como Bautismos y Primeras Comuniones desde un punto de vista civil y alejado de lo Religioso es una ofensa y una burla.


9. Salud Reproductiva – Burda Miseria agobia a nuestro Pueblo

Dramas de niñas y jóvenes víctimas de un círculo vicioso: adultez prematura, inconsciencia, descontrol e impunidad.


10. Injusticias de un Sistema que de Servil no tiene nada.

La realidad nos muestra que las corporaciones y servidores públicos no realizan su trabajo como deberían. La ciudadanía merece un mejor servicio.

Injusticias de un Sistema que de Servil no tiene nada.

•November 4, 2009 • Leave a Comment

La idea de elegir personas para corporaciones públicas -servidores públicos- es que el ciudadano tenga la garantía de que sus impuestos se revierten en mejores condiciones de vida, en su entorno más próximo, hasta el ámbito local y regional. En otras palabras, que dado que el pago de impuestos garantiza el salario de los funcionarios públicos, la gasolina de los carros que se les destinan, los escoltas y hasta su manutención en ocasiones especiales, mediante los llamados gastos de representación, en consecuencia realicen una labor inteligente y eficaz a favor de la sociedad y que sea palpable en el transcurrir de la vida cotidiana de las personas.

Sin embargo, la realidad nos muestra otra cosa: funcionarios públicos que carecen de amabilidad con el ciudadano y por el contrario lo agreden al tratarlo con desdén y desaire; calles sucias, sin mobiliario urbano adecuado para mantenerla limpia (sin canecas de basura ni baños públicos); calles, parques y sitios inseguros, donde está vetado pasar en algunas horas del día y de la noche y donde el riesgo corre por cuenta del ciudadano (aun cuando existe un CAI en las esquinas de esos barrios o parques); congestión y desorden vial con carros y buses que paran donde quieren y pasajeros que suben y bajan arriesgando sus vidas; calles atestadas de vendedores ambulantes donde se camuflan rateros, jíbaros y prostitutas; parques abandonados, convertidos en baños públicos y sitios para el mercadeo sexual; carros que contaminan más allá de lo permitido, excremento de perros por doquier, motos que van y vienen sin ningún tipo de control; en síntesis: caos, desorden y anarquía. Y en medio de este crudo panorama, ¿qué están haciendo los servidores públicos?

No es justo que para que una persona o comunidad pueda satisfacer una necesidad o solucionar algún problema que le afecta de manera dramática su calidad de vida, tenga que suplicar y rogar para ser atendida o tenida en cuenta, o si no, la responsabilidad por las consecuencias que pueda tener son suyas, por no haber hecho «la gestión» ante la administración o por no tener una palanca.

No es justo que las pequeñas obras de los barrios y la inclusión en programas de bienestar de niños, madres solteras o ancianos dependan de la «buena gestión» de un concejal, secretario de despacho o asesor del alcalde o gobernador, como si su actuación fuese un favor personal, aunque se sabe que después pasará cuenta de cobro en tiempos electorales.

No es justo que sean las empresas privadas, las ONG y algunos grupos de ciudadanos quienes constantemente estén estudiando, investigando y proponiendo acciones para tener una ciudad más limpia, segura, culta y competitiva, mientras que quienes tienen el poder -y la obligación- de decidir deambulan por las calles de la indiferencia sin decidirse a ejecutar planes, programas y proyectos que obedezcan a un modelo de ciudad y de desarrollo, donde el centro de su acción sea la persona, y mejor se dediquen a hacer obras de cemento pensando en su inmortalidad y malgastando los recursos de cultura ciudadana y desarrollo social en proyectos insignificantes y programas asistencialitas que no dejan ningún impacto positivo en la calidad de vida y solo generan más pobreza y dependencia.

Son muchas las voces desde la academia, la empresa privada y las organizaciones sociales y comunitarias que reclaman a los servidores públicos que atiendan los asuntos públicos y le sirvan al público, para que los ciudadanos puedan dedicarse a disfrutar la ciudad, caminado tranquilamente por los andenes, jugando y charlando en parques limpios y seguros, entreteniéndose con los artistas callejeros y, sobre todo, consolidando el espíritu de la convivencia pacifica.

Salud Reproductiva – Burda Miseria agobia a nuestro Pueblo

•November 4, 2009 • Leave a Comment

Las elevadas cifras de pobreza en nuestro país —aterradoras en sí mismas y, para colmo, sujetas a la manipulación política— no resultan tan elocuentes como el conocimiento del vía crucis de peruanos concretos condenados a la sobrevivencia.

Un ámbito pavoroso de la pobreza es la salud reproductiva. Aquí hallamos los dramas de niñas y jóvenes víctimas de un círculo vicioso: adultez prematura, inconsciencia, descontrol e impunidad. Por ejemplo, Lourdes, de 17 años, proveniente de un poblado alejado de la sierra, acudió a un hospital limeño donde le diagnosticaron sida. Está embarazada, enferma y desasistida. Lourdes creció en una población mísera, con padres ausentes.

En tales circunstancias, las personas aisladas son desbordadas por el ventarrón del mal, producto de la carencia extrema. Queda claro que solo la comunidad organizada está en principio en condiciones de contrarrestar las atrocidades de una vida sexual que suele transformar la ternura y el placer compartido en descarga burda y en utilización del más débil. Sin embargo, es precisamente en las localidades como la de Lourdes donde a los padres inexistentes se suma el Estado ausente. No hay escape a la fatalidad.

Es imprescindible detener el engaño que puede convertirse en autoengaño convenido, esto es dar por válido el panorama rosado que se nos pinta para no asumir la dureza de la realidad que nos reclamaría sin cesar.

Ha llegado el momento de volcar la mirada al día a día de la persona real y apartarse de las cifras estadísticas para afrontar el hecho de que en el campo fundamental de la salud reproductiva vamos muy mal. Es indispensable reconocer que, si allí donde se inicia la vida las cosas se plantean de este modo, nuestro futuro no podrá ser promisorio.

En medio de tanta desgracia, asoman lucecillas en el horizonte. La sociedad civil, apoyada por la cooperación internacional, labora de modo mancomunado con maestros de escuelas rurales y asume el desafío de evitar que, en lugar de salud reproductiva, aparezcan las Lourdes desdichadas.

En el Valle Sagrado, Nexos Voluntarios, con apoyo del Fondo de Población de la ONU, ha encontrado en profesores, alumnos y autoridades competentes de tres colegios de la zona un eco esperanzador. Además de que la UGEL ha incluido la materia en el currículo escolar, notamos paulatinos cambios de actitud. Los menores se muestran menos temerosos ante los adultos, más comunicativos y solidarios entre sí, más alejados de la violencia.

¿Bautismos y Primeras Comuniones civiles? Estamos todos locos

•November 4, 2009 • Leave a Comment

Que los laicos profesionales pierden la cabeza por los sacramentos y ritos de la Iglesia Católica es una realidad por todos conocida, especialmente por ellos. Algún alcalde necio ha oficiado en su ayuntamiento «primeras comuniones» civiles. Átenme a esa mosca por el rabo. El bautismo es el primero de los sacramentos del cristianismo, con el cual se da el ser de gracia y el carácter cristiano a quien lo recibe. Se puede creer o no en su significado, pero no tiene otras versiones. Como el llamado matrimonio entre homosexuales. Llámese unión, compromiso o lo que sea, porque matrimonio es la unión de un hombre y una mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales. Y en el catolicismo, el sacramento por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia. Sí hay, por lo tanto, matrimonios religiosos y civiles, siempre que las personas que lo contraigan sean de distinto sexo. Un matrimonio homosexual, por mucho que le moleste al señor Zerolo, es contradictorio por definición, con independencia de la felicidad que le deseo desde aquí tanto a él como a su pareja. Un bautismo civil es, por lo tanto, una gamberrada y una majadería, como una primera comunión civil es un imposible. En estas cuestiones a los laicos les falta imaginación. Para mí, que los «bautismos» y «primeras comuniones» civiles tendrían que celebrarse en la SGAE, con Teddy Bautista o Ramoncín de oficiantes. Al tratarse de una farsa representada, la SGAE podría legalmente percibir un tanto por ciento de la factura del guateque, y en sus archivos quedaría constancia de los actos celebrados. En el caso que nos ocupa, por ser el primero que se realiza en Madrid, casi todos los asistentes pertenecen al sindicato de la Ceja. Y ahí les propongo la originalidad. Como en actos de esa índole, sobran la pila bautismal y el agua que simboliza la purificación, se podría sustituir el rito con un leve derramamiento del mejor caldo de cada región sobre una de las cejas del protagonista, siempre que le sean cerrados previamente los ojos. Un mínimo toque húmedo, apenas una gotita en la ceja que imprima carácter de progresía en el niño agasajado. Y posteriormente la fiesta. Eso es lo que más les gusta a los laicos cejeros. Y con regalos. En lugar de medallas de la Virgen, estrellitas de rubíes de cinco puntas u objetos numismáticos con el perfil de Zapatero. Lo mismo que en las «primeras comuniones civiles». Los niños vestidos de marineros del «Acorazado Potemkyn», las niñas de blanco, y de regalo, en lugar de un pequeño misal o una imagen religiosa, una cuidada edición de «Educación Sexual para Niños», siempre, claro, que no hayan existido experiencias previas. Que ya lo dice el cuento. La profesora que se dirige a sus alumnos de esta guisa: «Queridos niñas y niños: Hoy vamos a hablar de orientación y educación sexual según nos ordena el Ministerio de Educación. La primera lección trata de la semillita que el niño planta en la niña»¿ Y así hasta que un alumno levanta la mano y pregunta a la profesora: «Señorita, ¿los que ya hemos fornicado podemos salir al recreo?». Bueno, pues eso. Sin pila, sin agua y sin significado no hay bautismo. Inventen otro nombre, un diferente rito y sean felices. Que el niño no tiene culpa de nada.

Entre Líderes y Líderes

•November 4, 2009 • 1 Comment

Querido J:

Está nublado y acabo de leer íntegro el discurso de Obama en la Universidad de El Cairo. El dolor ojoplático es el más desmoralizante. Ajustemos rápido las cuentas banales. Políticamente no significa nada. Hace mucho que los presidentes americanos han dicho que debe instaurarse un estado palestino y que Israel tiene derecho a existir. En cuanto a la necesidad de harmonia mundi, qué le va a contar Obama a un español en el quinto año del presidente Zapatero. El discurso de Obama justifica no sólo al presidente, sino a la líder local Leire Pajín, que hizo la otra tarde un premonitorio mitin sobre las dos palancas que iban a mover el mundo. El mitin ha sido objeto de burlas e ironías; pero el discurso de El Cairo confirma que fueron inadecuadas. Es el momento de decir que Obama es tan políticamente melifluo como su homólogo español. Y que su entendimiento tiene fundamentos más sólidos que el común aprecio por Borges.

El discurso no puede presumir tampoco de precisión intelectual. De sus alusiones ibéricas se deduce que Obama cree que Andalucía y Córdoba no son sinécdoques; y que la Inquisición (1478) fue contemporánea del esplendor califal (912-1031). La imprecisión se hace abiertamente manipuladora en su cita del tratado de Trípoli. Es cierto que allí el presidente Adams aclaró que nada tenían los americanos contra los musulmanes. ¡Pero por esta razón que su cita amputa y hurta!: «Como el Gobierno de EEUU no está, en ningún sentido, fundado en la religión cristiana…».

Dejemos ya todo eso. Lo auténticamente sensacional es que en El Cairo haya hablado un líder religioso. Desde la religión, para la religión y por la religión. Siete veces cita a Dios. Cuatro aparece el lexema sagr. Cuatro más utiliza citas del Libro: dos del Corán, una del Talmud, otra de la Biblia. El tagmap de su discurso está empapado de palabras ininteligibles sin la religión. Pero mucho peor son las palabras articuladas. Esculpe:

«Cuando era joven trabajé en comunidades de Chicago donde muchos de sus miembros hallaron la dignidad y la paz en su fe musulmana». Dignidad.

«Todos compartimos aspiraciones: vivir en paz y seguridad; amar a nuestras familias, nuestras comunidades y a nuestro Dios. Compartimos todo esto. Ésta es la esperanza de toda la humanidad». Todos.

«He conocido el Islam en tres continentes antes de venir a la región donde fue revelado». Revelado.

«El pueblo palestino -musulmanes y cristianos- ha sufrido en su búsqueda de una patria». Pueblo=Religión.

«En cualquier país, todas las personas deberían sentirse libres de elegir y practicar su fe en consonancia con su mente, su corazón y su alma». Aquí todas las palabras principales están infectadas.

«La riqueza de la diversidad religiosa debe ser respaldada». Riqueza.

«En efecto, la fe debería unirnos». En efecto.

«Un mundo en el que se respeten los derechos de todos los hijos de Dios». De Dios.

«Todos los pueblos pueden vivir juntos en paz. Ésa es la visión de Dios». Ésa es.

«Muchas gracias y que la paz de Dios sea con vosotros». Sea.

Todas esas frases tienen la ventaja moral de presentarse desnudamente: un líder religioso que habla a sus fieles y que sólo a sus fieles se debe. Pero el discurso se hace más perverso cuando el líder da oblicuas instrucciones que a todos conciernen. Sobre el velo musulmán, por ejemplo: «Es importante para los países occidentales evitar que se impida a los musulmanes practicar su religión en la forma en la que ellos la sienten; por ejemplo, imponiendo qué ropa debería llevar una mujer musulmana». Palabras que avalan el velo, sin rehuir sus formatos más degradantes, estilo burka. Antes o después de hablar visitaba una mezquita con Hillary Clinton. La secretaria llevaba un pañuelo en la cabeza. Yo, como tú, no tengo nada que objetar a la idea de que en un determinado espacio las personas vistan como lo quieren los propietarios del espacio, sea una mezquita o el Club Ecuestre. Occidente no prescribe que una mujer vaya con la cara destapada en su casa, en la mezquita y en otros posibles reductos de su intimidad. La prohibición afecta sólo al espacio público, que es el ágora (¡la sagrada mezquita, por si alguien no entiende el griego!) de Occidente. Han interpretado que el discurso pretende acercar el Islam a Occidente. Bien. Pero eso jamás podrá hacerse desde el desvarío moral y estadístico de suponer que Occidente sólo es una religión distinta. El Islam es un concepto religioso y Occidente no.

Habrás visto en el triste párrafo del velo la aparición del enemigo relativista. No es el peor en su género. El peor es éste y su contexto: la invasión de Irak, la «promoción» bushiana de la democracia y la ilegitimidad de que una nación imponga a otra su forma de gobierno: «Cada nación da vida a este principio [la voluntad del pueblo] a su propia manera, basándose en las tradiciones de su propio pueblo». La frase es una descripción precisa de las monarquías del Golfo o del régimen iraní, lugares donde la voluntad del pueblo es interpretada desde la teocracia. No se esperaba que Obama pasara de la descripción a la legitimación.

Quedémonos en el relativismo. Esta desproporcionada presencia de la superstición en el discurso del presidente de América va a ser disculpada por nuestros socialdemócratas de guardia en los habituales términos: «América es un país muy religioso». «Allí la religión juega otro papel». Etcétera. Ya es hora de acabar con este mayúsculo… relativismo. ¿Desde cuándo América debe ser juzgada con varas de medir singulares? ¿Por qué debería ser diferente de Gambia y sus ablaciones? ¿Qué es esta broma de que el presidente de América dijo en El Cairo que venía de varias generaciones de musulmanes, pero ocultó que su padre abandonó la fe y hasta con escarnio; qué broma, digo, ésta de que exhiba constantemente sus rezos y encuentre tan sólo la resignación vacía del progresismo?

Y por último. Te preguntarás dónde están nuestros amigos. Dawkins, Dennett, Hitchens, Harris. Aquéllos que en el crepúsculo bushiano lanzaron su trueno formidable contra la nación católica. Sus relaciones con Obama han sido hasta ahora muy circunspectas. La conferencia de El Cairo les da ahora una gran oportunidad. De disolver el espejismo. De romper el hechizo. De declarar que no es bueno. De escribir una larga carta. Los espero. Cualquier ateo, incluso cualquier ateo de izquierdas, debe siempre celebrar la oportunidad de una nueva apostasía.

Sigue con salud,

Gamoneda: inoportunas declaraciones sobre Mario Benedetti.

•November 4, 2009 • 1 Comment

Antonio Gamoneda no estuvo especialmente oportuno con sus declaraciones sobre Mario Benedetti durante la rueda de prensa de presentación de Un armario lleno de sombra, su último libro. Cuando todo el país expresaba de forma diversa su condolencia por el fallecimiento del uruguayo, no fue lo más adecuado aludir de forma crítica a su obra. Sobre ello hay unanimidad en la opinión pública. Pero tras subrayar ese hecho, sería conveniente aportar un mínimo de desapasionamiento a la polémica que, a partir de sus declaraciones, se desató. También de rigor intelectual. Lo digo porque al leer las respuestas que, en defensa de Benedetti, reflejaron los medios de comunicación en los días posteriores, pareciera que Gamoneda hubiera desgranado una cadena de insultos y descalificaciones contra el autor de La tregua.

Pero no fue así. ¿Qué dijo el poeta leonés? Transcribo las afirmaciones que reflejaron, de manera coincidente y literal, todos los diarios. Así opinó Gamoneda: “(Benedetti) Era un hombre necesario en el terreno del pensamiento social y en el de la honradez… Aunque yo no comparto su ámbito poético. Fue un ser admirable, pero utilizaba un lenguaje normalizado, el lenguaje de la comunicación coloquial que, aunque lo respeto, no lo comparto”. Hasta aquí, el texto en el que coincidieron todos los medios. Algunos añadieron, con o sin comillas, la afirmación siguiente: “En eso era un poeta menor”.

Revisemos las palabras de Gamoneda: califica a Benedetti de “hombre necesario”, de “ser admirable”, expresiones a las que agrega atributos como la honradez o el compromiso social a la vez que confiesa un sentimiento de respeto hacia él. Y a la hora de valorar su obra, no se sale en ningún momento del juicio literario, por muy polémico que pudiera sonar el término “poeta menor”. No hay más que leerlas con detenimiento para darse cuenta de que no hay ofensa ni afán descalificador, sino delimitación, de manera respetuosa, de diferencias estéticas.

¿Cómo se le respondió? Con una saña no inoportuna, sino inaceptable. Con descalificaciones. Con ofensas. Relevantes personajes del mundo cultural próximos a la estética de Benedetti, comenzando por su editor, más que responder cabría decir, en lenguaje coloquial, que “se despacharon a gusto”. En el fondo y en la forma, la réplica fue desproporcionada, bordeando, incluso superando con creces, la frontera de la intolerancia y del insulto, algo que llama especialmente la atención en intelectuales conocidos por su sensibilidad progresista (al menos, así se reclaman). ¿Es de recibo que Benjamín Prado afirme que “parece que en este país hacer una carrera poética consiste en tener el mismo enterrador que Benedetti y Ángel González, es decir, Antonio Gamoneda”? ¿O que el editor Jesús García Sánchez califique a Gamoneda de poeta “de segunda división” o de “ser sujeto al techo por telarañas”, o haga una gracieta de dudoso gusto afirmando que Benedetti “comparado con Gamoneda es el Barça frente al Alcoyano”?

¿No parece fuera de lugar que Benítez Reyes lo califique de “hombre tosco” (¿¿??) o de “poeta del montón”? ¿Y qué decir de Javier Rioyo, capaz de utilizar en su columna dominical una metáfora con la que compara a los cuervos con el autor de Blues castellano o del Libro del frío: “Los cuervos, esos pájaros blasfemos”, escribe Rioyo. Y continúa: “Se vistan con levita. O con premio Cervantes”, figura que tiene como complemento una descalificación global de Gamoneda sobre la base de atribuir a otro gran poeta, Ángel González, cualidades con las que también cuenta el leonés: huérfano de padre con simpatías republicanas, miembro de la generación silenciada (aunque no fuera, en los años cincuenta, funcionario del Estado) de la posguerra, de familia condenada a la pobreza y al hambre.

En resumen: frente a la referencia de Antonio Gamoneda al lenguaje “normalizado”, o “coloquial” de Mario Benedetti que, aunque respeta, no comparte, la lluvia de andanadas irrespetuosas y groseras (con un punto de clasismo señoritil alguna de ellas) contra él: “enterrador”, “poeta de segunda división”, “hombre tosco”, “poeta del montón”, “cuervo” o “pájaro blasfemo”, “ser sujeto al techo por telarañas”, entre otras, no menos delicadas, que no cito. ¿Hay quien dé más?

En ese contexto, que avergüenza a cualquier observador mínimamente objetivo de nuestra realidad literaria, sorprende que un admirador de la obra del uruguayo como el poeta gallego Méndez Ferrín afirme, coincidiendo en lo esencial, quizá involuntariamente, con Gamoneda, que Benedetti “era una persona amigable, próxima, generosa y muy inteligente; tal vez la poesía no sea su aportación más importante (el subrayado es mío), ya que no hay que olvidar su obra como prosista, ensayista y articulista”, sin que reaccione del mismo modo la sucesión de descalificadores arriba citados. O que el periodista mexicano Alejandro de la Garza, al describir, en la revista digital Milenio.com, su encuentro con Benedetti en 1997, escribiera, el pasado 25 de mayo, lo que sigue: “Fue indulgente y tolerante, aunque se encontraba ya seriamente afectado por el asma y, como siempre, parecía lastrado por una celebridad a la cual nunca se rindió y resultaba notoriamente incómoda para su sencillez de “poeta menor”, como gustaba calificarse”.

Mario Benedetti ha sido uno de los grandes escritores del siglo XX del mundo hispanohablante. Con una obra poética cívicamente comprometida, directa y realista y popular, que ha emocionado -y emociona- a distintas generaciones y que podría haber obtenido con todo derecho el premio Cervantes.

Del mismo modo que Antonio Gamoneda, desde una opción estética distinta, es uno de los grandes poetas vivos de la lírica en castellano del último medio siglo, merecedor, sin duda, del premio que ostenta. Éste ha opinado sobre la poesía de Benedetti destacando su coloquialismo del mismo modo que desde una mirada crítica distinta, se podría calificar, con el mismo nivel de respeto, la de Gamoneda de tendente al hermetismo. Pero de ahí a convertir una inoportunidad, un error si se quiere como el cometido por Gamoneda, en una suerte de apertura de la veda del insulto y la descalificación, hay una considerable distancia que ningún escritor que se precie de demócrata debiera haber recorrido.

Cierto que Gamoneda no es, sobre todo en su última etapa, un poeta transparente. Pero es un poeta intenso, con lectores, con textos cargados de emoción estética y sentimental. ¿Acaso eran sencillos y transparentes poetas como Claudio Rodríguez, el Pepe Hierro del Libro de las alucinaciones, Vicente Aleixandre, Ezra Pound, T. S. Eliot, por citar sólo unos cuantos nombres alejados del realismo?

La propensión de nuestro mundo poético a establecer compartimentos estancos, a la configuración de tribus o sectas irreconciliables es una servidumbre demasiado vieja. Y un obstáculo para que la buena poesía (es decir, su esencia, su proteína) pueda ser gozada más allá de la opción estética de cada cual y de la moda del momento. A ese respecto, me parece ilustrativo el comentario aparecido hace unos días en el blog de un pequeño (y conocido) editor. Reza así: “Mario Benedetti dijo… beno! Antonio Gamoneda me gusta mucho”. Imaginémoslo al menos. Aunque no fuera así.

 
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